Campus Coloniales Verano´26 🛠🎮
Cada verano aparecen decenas de campamentos infantiles en Cantabria. Algunos están centrados en el deporte, otros en los idiomas, otros en la naturaleza o las nuevas tecnologías.
Pero hay propuestas difíciles de encajar en una sola categoría.
Eso es precisamente lo que me ocurre cuando intento explicar qué hacen en los Talleres Coloniales.
Porque sí, hay arte. Hay construcción. Hay ciencia. Hay juego. Hay arquitectura. Hay experimentos. Pero, sobre todo, hay curiosidad.
Este verano vuelven a organizar su campus urbano en Enclave Pronillo, en Santander, con una propuesta que lleva por título «Membrana · Matriz · Prana» y que, aunque suene abstracta al principio, tiene mucho que ver con algo muy sencillo: ayudar a los niños y niñas a descubrir cómo funciona el mundo a través de la experiencia.
Un campus donde las preguntas son más importantes que las respuestas
Una de las cosas que más me gusta de la filosofía de Coloniales es que no trabajan a partir de fichas, actividades cerradas o manualidades que todos deben terminar igual.
Aquí el aprendizaje nace de la exploración.
¿Qué ocurre cuando muchas partículas interactúan entre sí?
¿Cómo puede una simple línea convertirse en una estructura?
¿Por qué algunas superficies dejan pasar cosas y otras no?
¿Cómo se mueve el sonido?
¿Qué fuerzas invisibles organizan el espacio que nos rodea?
Son preguntas que pueden parecer complejas, pero que los niños descubren jugando, construyendo, probando materiales y observando lo que sucede.
Y esa diferencia se nota.

Once semanas que van construyendo una gran historia colectiva
El campus se desarrollará del 22 de junio al 4 de septiembre y estará organizado en once bloques temáticos que se conectan entre sí.
Todo comienza con el Vacío, un espacio abierto para explorar posibilidades, y poco a poco aparecen conceptos como la partícula, el filamento, el nodo, la membrana, el campo o la simbiosis.
Lo interesante es que las creaciones de una semana no desaparecen cuando termina el viernes.
Se transforman.
Una estructura puede convertirse en otra cosa días después. Un experimento puede dar lugar a una instalación. Un juego puede terminar formando parte de un espacio habitable.
El propio campus va cambiando a medida que avanzan las semanas y los niños dejan su huella en él.

Mucho más que manualidades
Cuando hablamos de Coloniales es fácil pensar en talleres artísticos, pero la realidad es bastante más amplia.
Durante el verano trabajarán con materiales, sonido, luz, construcción, estampación, estructuras espaciales, sistemas textiles, vibraciones, filtros, geometrías o instalaciones inmersivas.
Sin embargo, todo esto se plantea desde el juego.
Los niños no reciben una lección sobre tensión y compresión. Construyen algo y descubren por sí mismos qué ocurre cuando una estructura se sostiene… o cuando se cae.
No estudian campos invisibles en una pizarra. Los experimentan.
Y probablemente esa sea una de las razones por las que tantos niños repiten año tras año.
Un lugar que invita a imaginar
Otro de los grandes atractivos del campus es el lugar donde se desarrolla.
El Enclave Pronillo, sede de la Fundación Santander Creativa, tiene algo especial. Sus espacios interiores y exteriores parecen hechos para experimentar, construir y transformar ideas en proyectos reales.
Durante el verano se convierte en una especie de laboratorio creativo donde cada rincón puede cambiar de aspecto varias veces a medida que avanzan las semanas.

Información práctica
📍 Lugar: Enclave Pronillo (Santander)
📅 Fechas: del 22 de junio al 4 de septiembre de 2026
👧👦 Edades: de 4 a 15 años
⏰ Horario: 10-14 h
🕘 Horario ampliado: de 9:00 a 15:00 horas
📞 Información e inscripciones: 625 039 565
🌐 Más información en la web de Talleres Coloniales.
Precios de los Talleres Coloniales:
Semana campus 95€ (5 días) – 80€ (4 días)* **
Madrugadores y tardones +22€ (17€)
Después de conocer la propuesta de este año, la sensación es que Coloniales sigue apostando por algo poco habitual: ofrecer a los niños tiempo para experimentar sin miedo a equivocarse.
En un momento en el que muchas actividades infantiles buscan resultados rápidos y visibles, aquí el foco está en el proceso, en la curiosidad y en la capacidad de hacerse preguntas.
Y si encima tu hijo vuelve a casa sin saber muy bien cómo explicar lo que ha hecho, pero con ganas de volver al día siguiente, probablemente significa que algo ha funcionado.
